¿Cómo elegimos las invitaciones de boda?

¿Personalizadas o estándar? ¿Digitales o impresas? ¿Qué temática elegimos? ¿Y la gama de color?

Todas estas preguntas pueden hacer que la elección de la invitación perfecta para vuestra boda sea algo tedioso, pero, no os preocupéis que “Seda Salvaje” está aquí para ayudaros a que encontréis la invitación de vuestros sueños.

Antes de empezar a definir cómo será vuestra invitación tenéis que tener muy clara la importancia que esta tiene. No se trata de un simple recordatorio de fecha ni de un cúmulo de información sobre vuestro día.

Va a ser la carta de presentación a un día único y también será el recuerdo que muchos de vuestros familiares y amigos guardarán con cariño durante años.

Por tanto, desde “Seda Salvaje” os recomendamos que las invitaciones deben ser personalizadas e impresas.

Está bien que meses antes de la boda y antes de entregar las invitaciones, enviéis un guarda-fecha o “Save the day” digital por WhatsApp o mail, que podría incluso ser un video original con fotos vuestras.

Pero si hablamos de la invitación propiamente dicha es mejor que sea impresa, de esta manera podréis entregarla en mano a los más cercanos e incluso podríais acompañarla de un pequeño texto personal.

Que se trate de una invitación estándar o personalizada es algo que tenéis que pensar bien. Está claro que hay muchas empresas que ofrecen unas invitaciones estándar muy bonitas y puede que alguna os encaje bien. Otra opción es que algún diseñador o ilustrador se encargue de haceros una invitación personalizada y única. Esta persona se encargará de elegir los motivos, la gama de color que más se amolde a vuestra celebración etc.

Tanto si optáis por una invitación personalizada o estándar, Seda Salvaje puede ayudaros.

Podremos aconsejaros entre invitaciones clásicas o más modernas, con una fotografía vuestra, que siga el tema de vuestra boda, marítima, con caligrafía a mano, tropical…

Poneros en contacto con nosotros y nos encargaremos de que tengáis una invitación espectacular que sea el punto de partida de un día único.